De la mecánica de precisión a la joyería real
El arte de fabricar relojes es la forma más elevada de mecánica de precisión. Los primeros relojes intimidaban por sus dimensiones y adornaban principalmente torres o salones palaciegos. Era cuestión de tiempo construir un reloj de pulsera. Esto sucedió en 1571. Cuando se superó la barrera del tamaño, los relojes comenzaron a cumplir una función de joyería. Los primeros cronómetros de pulsera se consideraban exclusivamente artículos de joyería destinados a las mujeres. De hecho, la propietaria del primer reloj de pulsera fue la reina Isabel I. El reloj en cuestión estaba hecho de acero, pero también se utilizó oro para su creación.
Metales preciosos: símbolo de estatus y riqueza
Los metales preciosos fueron el primer material utilizado de forma generalizada, distinto al acero, para la construcción de relojes de pulsera. Dado que, durante muchas décadas, los relojes personales fueron considerados una extravagancia, solo los más ricos los poseían. Por ello, el uso de metales preciosos para su construcción era algo natural. Esta costumbre, iniciada aún en la Edad Media, ha perdurado en la historia de la relojería. Hoy en día, los relojes cuyos elementos (cajas, agujas, índices) están fabricados en oro o platino, siguen siendo sinónimo de estatus.

Diamantes y piedras preciosas: lujo no solo para mujeres
Los diamantes son el mejor amigo de una mujer. Esta tesis, generalmente aceptada, no está del todo justificada en la industria relojera. A lo largo de muchos años de evolución, los relojes de pulsera se han convertido principalmente en dominio masculino. Actualmente, los cronómetros más caros del mundo no son aquellos que pueden presumir de un sinfín de complicaciones sofisticadas, sino los construidos con metales preciosos incrustados con piedras igualmente preciosas. En algunos casos, el valor de los cristales utilizados multiplica repetidamente el precio del reloj. Los diamantes, esmeraldas o rubíes que brillan bajo el sol adornan las muñecas, principalmente de celebridades.
Balticus: pionero polaco en materiales innovadores
Balticus es un precursor de soluciones innovadoras en el mercado polaco de relojes. No solo en el campo del diseño, sino también en los materiales utilizados. Junto con Diamond Atelier, hemos creado el reloj Moonfish Sapphire Limited. Prevemos la creación de solo 7 unidades de este cronómetro excepcional. En su caja hemos engastado 480 zafiros Royal Blue engastados a mano con un peso total de 3,5 quilates.
Sin embargo, este no es el final de nuestra contribución al desarrollo de la industria relojera polaca. También somos pioneros en el campo del acero utilizado en la producción de cajas. Nuestro legendario reloj Star Dust fue construido con acero de Damasco. Este es otro material excepcional que cautiva con la increíble sensualidad de la textura estampada del acero, utilizado principalmente para la fabricación de armas blancas.

Bronce: el metal que madura con el tiempo
Cada reloj escribe su propia historia. Puede hacerlo de muchas maneras. Una de ellas es el uso de bronce para construir las cajas. Es un metal que tiene vida propia. Su singularidad radica en el hecho de que, con el paso del tiempo, se cubre con una pátina natural que se desarrolla con el uso del reloj. Gracias a esto, cada cronómetro madura de manera diferente. Una caja de bronce, con cada año que pasa, adquiere nobleza, como el mejor vino.
Cerámica y fibra de carbono: tecnología espacial en la muñeca
Otro material frecuentemente utilizado por los fabricantes de relojes es la cerámica. Antiguamente, solo se creaban esferas o insertos de bisel con ella. Hoy en día, podemos encontrar fácilmente en el mercado relojes cuyas cajas y brazaletes están hechos completamente de este material. Garantiza una protección prácticamente total contra los arañazos. También otorga a la construcción del reloj ligereza y elegancia. Otro material igualmente interesante, del que se crean los cronómetros o sus elementos, es la fibra de carbono. Hasta hace poco, estaba reservada exclusivamente para la industria espacial o el automovilismo. Actualmente, este material está cada vez más presente también en las muñecas de los propietarios de relojes. Los cronómetros en cuya construcción se ha utilizado fibra de carbono se caracterizan por una durabilidad extraordinaria, pero sobre todo por un peso sorprendentemente bajo. A esto se suma la estructura única del material, que es imposible de confundir con ninguna otra. Para agotar el tema de los metales con los que se construyen las cajas o los brazaletes, vale la pena prestar atención al titanio. Al igual que la cerámica y la fibra de carbono, es garantía de una ligereza extraordinaria, y además es un metal con propiedades hipoalergénicas excepcionales. Los elementos hechos de titanio se caracterizan por un color gris plateado.
En el mundo de los relojes, especialmente en la última década, los materiales extraterrestres gozan de gran popularidad. Más concretamente, fragmentos de asteroides o cometas formados durante la creación del Sistema Solar. Los meteoritos se utilizan principalmente para la creación de las esferas de los relojes. Gracias a su estructura, garantizan la unicidad y singularidad de cada esfera. Son especialmente apreciadas las naturales. Las esferas hechas de meteorito teñido en varios colores también lucen igualmente hermosas.

El desarrollo dinámico de la tecnología nos lleva a pensar que los diseñadores e ingenieros aún no han dicho su última palabra en el campo de los materiales utilizados para la construcción de relojes. Su ingenio y creatividad, apoyados por las expectativas de los clientes, hacen que seamos testigos de una fascinante carrera en esta área. Hay que suponer que los materiales tradicionales, como el oro o el acero, disfrutarán de una popularidad constante. Sin embargo, no somos capaces de predecir lo que nos deparará el futuro. Nos queda esperar pacientemente y disfrutar de cada novedad. Nunca se sabe cuál resultará ser revolucionaria y pondrá patas arriba, una vez más, el orden conocido de las cosas.



