Complicaciones relojeras: una carrera armamentista mecánica
El mundo de la mecánica de precisión, especialmente en lo que respecta a la relojería, es fascinante. La carrera iniciada hace aproximadamente 300 años ha traído consigo muchos logros espectaculares. Las manufacturas relojeras compiten entre sí no solo en cuanto a los materiales utilizados, la calidad o el diseño, sino sobre todo en soluciones de ingeniería. Como resultado del avanzado trabajo de los diseñadores, los relojes, además de su función básica de indicar la hora, presentan hoy una serie de posibilidades muy diversas, desde el sonido de las horas completas hasta la indicación de reserva de marcha o los calendarios perpetuos. A todas estas funciones complejas en los relojes mecánicos las llamamos complicaciones.
Calendario (fechador): la función más popular en los relojes de pulsera
La complicación más común en los relojes de pulsera es la indicación de la fecha. Las soluciones más simples muestran únicamente el día del mes en curso, mientras que las más avanzadas nos informan también sobre el día de la semana. Esta función se ha vuelto tan común que hoy en día llaman más la atención los relojes sin fechador que aquellos que pueden presumir de estas indicaciones.
Calendario perpetuo (Perpetual Calendar): arte relojero
Algunos relojes, procedentes de las mejores manufacturas, están equipados con una complicación conocida como calendario perpetuo. El invento del perpetual calendar tuvo lugar a finales del siglo XVIII y se atribuye a Abraham-Louis Breguet. El calendario perpetuo es una de las complicaciones mecánicas más avanzadas. Simplificando al máximo, esta solución indica la fecha teniendo en cuenta automáticamente la duración de cada mes y los años bisiestos.
Reserva de marcha: ¿cuánto tiempo funciona el mecanismo?
Una de las complicaciones más populares utilizadas en los relojes de pulsera es la reserva de marcha. La energía acumulada en el muelle es la responsable del movimiento de las manecillas, y su longitud determina el tiempo de funcionamiento ininterrumpido del reloj. El tiempo de funcionamiento básico del mecanismo es de unas 40 horas, aunque los mejores fabricantes ofrecen resultados hasta tres veces superiores. Por lo general, una pequeña manecilla en una subesfera informa del tiempo que queda hasta que se agote totalmente la energía del muelle.

Relojes con repetición: señalización acústica de la hora
Se considera una complicación extremadamente prestigiosa la repetición de minutos. Un reloj con esta función actúa como un instrumento musical microscópico, emitiendo un sonido cada hora. La forma más elevada de esta complicación es la grande sonnerie; estos relojes emiten sonidos adicionalmente cada 15 minutos. Esta solución fue patentada ya en 1687 por Daniel Quare y, junto con el calendario perpetuo y el tourbillon, constituye la cima de la relojería.
Tourbillon y carrusel: la cima absoluta de la precisión
Entramos en el mundo reservado para las mejores manufacturas. El papel del tourbillon es compensar el efecto de la gravedad en la precisión de la marcha del reloj. La forma más avanzada es el carrusel, un tipo de jaula en la que se ha "atrapado" el escape y el volante. Realiza una rotación completa sobre su propio eje en 60 segundos, neutralizando el efecto de la gravedad terrestre. El mecanismo tourbillon fue inventado en 1801 por Breguet, mientras que el carrusel fue patentado en 1892 por Bahne Bonniksen.
Fases lunares: astronomía en tu muñeca
Una de las funciones más apreciadas es la complicación de fases lunares. Proviene de los relojes de bolsillo del siglo XVIII y del deseo romántico de poseer un trozo de cielo en la esfera. Actualmente, debido a su efecto visual, esta función es deseada principalmente en relojes elegantes, los llamados relojes de vestir. Un desarrollo más complicado son las indicaciones astronómicas, como el tiempo sideral o los mapas celestes.
Función GMT: una solución ideal para viajeros
GMT es una complicación extremadamente práctica que permite leer simultáneamente la hora en dos zonas horarias. El reloj con esta función se caracteriza por una cuarta manecilla horaria adicional. El desarrollo de la aviación contribuyó a la popularización del GMT, y especialmente la empresa Rolex, que en 1954 presentó el modelo GMT-Master para los pilotos de la línea Pan Am.
El futuro de la mecánica: creatividad ilimitada
Aunque podría parecer que el número de complicaciones es finito, las manufacturas siguen creando soluciones únicas: animaciones mecánicas, indicaciones de hora saltante o complejos mecanismos planetarios. Estas ingeniosas soluciones son prueba del esfuerzo humano hacia la perfección. Por lo general, miramos el reloj para comprobar la hora, pero es precisamente el arte escondido en las complicaciones lo que convierte a la relojería en un verdadero arte.






